viernes, 12 de agosto de 2016

UNIVERSIDAD NACIONAL MICAELA BASTIDAS DE APURIMAC






FACULTAD DE MEDICINA VETERINARIA Y ZOOTECNIA


ESCUELA DE MEDICINA VETERINARIA Y ZOOTECNIA



PLAN DE TESIS


 TITULO: PREVALENCIA DE MONIEZIA SPP. EN OVINOS (OVIS ARIES)  DEL DISTRITO DE CHACOCHE, ABANCAY 2016.


AUTOR: SAUL UTANI CAYLLAHUA


Abancay, Perú
2016






I.                   INTRODUCCIÓN


La presente monografía trata principalmente sobre la importancia de la  moniezia  spp. Que tiene en la producción de la ovinocultura ya que esta actividad es muy importante en la región debido a que genera ingresos económicos,  en las familias del sector rural para el sustento de sus hogares. Si no se tiene un control adecuado esta especie de parásitos generan grandes pérdidas económicas la cual se ve influenciado en la menor ganancia de peso vivo del animal.
La docilidad, fácil manejo e instinto gregario de los ovinos, permiten su crianza en pequeños rebaños en propiedad de modestos campesinos. El 43% de la población ovina nacional se encuentran en hatos de 5 a 50 ovinos, dónde los niños y las amas de casa se encargan del cuidado y su manejo. La crianza ovina permite a las familias campesinas obtener de su crianza carne para el autoconsumo y la venta, lana para elaborar prendas de vestir y abrigo, estiércol para abonar los cultivos y pieles para el abrigo de su familia, por lo que constituye una fuente importante de ingresos económicos para los criadores (Aliaga, s.f).

El objetivo de esta monografía fue recopilar todos los datos necesarios para considerar en la revisión bibliográfica del proyecto de tesis que he realizado que tiene como título prevalencia de la Moniezia spp. En ovinos (ovis aries)  en la cual detallamos sobre las características morfológicas  de la Moniezia spp., sobre la forma reproductiva que tiene este cestodo y sobre las posibles lesiones que podría ocasionar  en los ovinos. También consideramos las principales métodos de recogida de muestras y para su posterior análisis en el laboratorio.


II.                MARCO TEÓRICO

2.4.            Antecedentes


Los resultados obtenidos por (Ensuncho et al, 2014) en la región del Caribe colombiano, en los municipios de Montería, San Carlos, San Pelayo y Cereté del departamento de Córdoba, Colombia. La prevalencia de Moniezia spp fue del 5.17 %. El objetivo fue determinar la prevalencia y grado de infección por tricostrongilidos que afectan a ovinos de pelo en cuatro Municipios del departamento de Córdoba, Colombia, se examinó mediante  técnica de Mc Master, un total de 174 animales (de ambos sexos), distribuidos en cinco categorías productivas: levante (4 a 12 meses), hembras lactantes, hembras preñadas, hembras vacías y sementales, durante tres meses. Se realizaron coprocultivos calculándose la prevalencia y carga parasitaria, además de validar en las condiciones estudiadas el método Famacha®. Se concluye que los ovinos de pelo en las condiciones de manejo en el departamento de Córdoba presentan una elevada frecuencia de infecciones por nematodos gastrointestinales.

En la investigación realizada por (González et al, 2011). En Tabasco, México  la prevalencia de Moniezia spp. Fue del  6.2% de los animales sacrificados provenientes de Veracruz y Tabasco. El objetivo de esta investigación fue conocer la prevalencia de parásitos en ovinos sacrificados en un rastro en el estado de Tabasco. Se realizó la recuperación y conservación en formol de parásitos adultos presentes en el tracto gastrointestinal, para su posterior conteo e identificación. Los conteos de nematodos adultos por especie se transformaron a Log + 1 para disminuir la varianza, y se realizó el análisis con el procedimiento GLM del SAS en el cual se incluyeron como fuentes de variación: origen, sexo, estado fisiológico y mes de muestreo. De los factores estudiados, el mes de sacrificio y el origen de los animales afectaron la prevalencia de parasitosis en los ovinos al sacrificio.

La investigación realizada por (Pulido et al, 2014), en Toca-Colombia, determina que la prevalencia de la Moniezia spp. Es de 1.1%. El  objetivo fue identificar los principales huevos y quistes de parásitos gastrointestinales presentes en las muestras de materia fecal tomadas en diferentes explotaciones ovinas del municipio de Toca Boyacá, se colectaron 90 muestras de materia fecal extraídas directamente del recto de ovinos de raza criolla, con el fin de identificar microscópicamente huevos y quistes de parásitos gastrointestinales. Los animales muestreados pertenecían a unidades familiares agropecuarias que no superaban los 20 animales. Las muestras se procesaron por la técnica de Ritchie modificada; el tipo de estudio aplicado fue de corte transversal simple y se realizó un análisis descriptivo para determinar la prevalencia en porcentaje de cada uno de los parásitos. El conocimiento de la distribución y diversidad de la fauna parasitaria de los ovinos en Toca, Colombia, es un avance de gran importancia para establecer programas de erradicación y control de las principales parasitosis de los pequeños rumiantes, contribuyendo así a evitar las pérdidas económicas que ocurren con la presencia de estos.

2.5.            Bases teóricas

2.5.1.      Importancia del ovino

La crianza ovina en el Perú tiene importancia económica, social y ecológica. La importancia económica y social, radica en la población ovina nacional de aproximadamente 14 millones de cabezas, que ubica al Perú en el segundo país de mayor población ovina en América después de Brasil. Esta población produce 31,758 t de carne y 12,938 t de lana y 2’507,475 unidades de cuero por año generando ingresos económicos para la subsistencia de 535 mil familias campesinas; asimismo, generan ingresos de divisas radica al país por concepto de exportación de lanas y pieles. La importancia ecológica en que el 96.2% de la población ovina se cría en la sierra alimentándose con pastos naturales que crecen en 14 millones de hectáreas no aptos para la agricultura. De este modo, mediante el pastoreo de rumiantes como los ovinos, vacunos y camélidos se posibilita el uso racional, económico y ecológico de los recursos naturales del ecosistema altoandino, que debido al poco peso de los ovinos no compactan y no erosionan al suelo (Aliaga, s.f).

La docilidad, fácil manejo e instinto gregario de los ovinos, permiten su crianza en pequeños rebaños en propiedad de modestos campesinos. El 43% de la población ovina nacional se encuentran en hatos de 5 a 50 ovinos, dónde los niños y las amas de casa se encargan del cuidado y su manejo. La crianza ovina permite a las familias campesinas obtener de su crianza carne para el autoconsumo y la venta, lana para elaborar prendas de vestir y abrigo, estiércol para abonar los cultivos y pieles para el abrigo de su familia, por lo que constituye una fuente importante de ingresos económicos para los criadores (Aliaga, s.f).

Los ovinos tienen enorme versatilidad de supervivencia bajo cualquier clima, desde los más fríos hasta los más calurosos. Por esta razón, en el Perú la crianza de ovinos está difundida en costa, sierra y selva. La carne ovina siempre ha sido considerada en todas partes del mundo como una de las principales fuentes proteicas en la dieta alimenticia del hombre. La nueva tendencia de la crianza ovina en el mundo y el Perú es producir carne, por lo que se buscan razas adecuadas con buena rusticidad, precocidad, poliestricidad anual y prolificidad (Aliaga, s.f).

Los ovinos pueden pastorear en terrenos con mucha pendiente (cerros), allí donde los vacunos no pueden pastorear, además debido a su poco peso no compactan ni erosionan el suelo. Finalmente, la crianza de ovinos puede ser un complemento de la actividad agrícola y forestal mediante sistemas agrosilvopastoriles, muy de moda en países de climas tropicales. Todo esto convierte a los ovinos en compañero inseparable del hombre de campo en su diario quehacer (Aliaga, s.f).

2.5.2.      Taxonomía de ovino
La oveja doméstica es un pequeño rumiante (ovis aries) excelente productor de carne y lana. El ovino puede soportar altas y bajas temperaturas tendiendo dificultades en los lugares húmedos.
CLASIFICACIÓN TAXONÓMICA DE LOS OVINOS
Reino: Animal
Subreino: Vertebrados
Clase: Mammalia (mamíferos)
Orden: Artiodactyla
Rama: Rumiantes
Familia: Bovidae
Subfamilia: Caprinae
Género: Ovis
Especie: aries



2.5.3.      Parasitosis   gastrointestinales

La importancia de las enfermedades parasitarias gastrointestinales en todos los sistemas de producción animal, está determinada por la magnitud del daño productivo y económico que ocasionan. Estimaciones realizadas en el país para evaluar las pérdidas económicas producidas por esta enfermedad, indican que las mismas estarían alrededor de los 200 millones de pesos anuales. Si bien el efecto negativo puede visualizarse más claramente a través de la pérdida de terneros, categoría más susceptible, el perjuicio más importante es generalmente solapado y se relaciona con la disminución de la ganancia de peso de los animales y de la producción por unidad de superficie. (Cruz et al. 2010).

Si bien el control de los parásitos gastrointestinales ocasiona un incremento de los costos de producción, la implantación de un programa de control resulta una práctica altamente recomendable, dado que existe un alto retorno al capital invertido. (Cruz et al. 2010).


2.5.4.      Cestodosis

Clasificación taxonómica de los Céstodos

Reino                    Animal
Clase                    Cestoidea
Subclase               Eucestoda
Orden                    Cyclophylidea
Familia                   Anoplocephalidae Taenidae
Género y especie  Moniezia expansa (Ovinos, cabras)
Moniezia benedeni (Bovinos, ovinos)


Moniezia expansa (Rudolphi, 1810)

M. expansa, se encuentra en el intestino delgado de los bovinos, ovinos, caprinos y otros rumiantes en la mayoría del mundo. Miden 6 cm de largo por 1.6 cm. El escólex mide de 0.3 a 0.8 mm. Las cuatro ventosas son prominentes y los proglótidos son más anchos que largos; cada uno tiene un par de órganos genitales; los ovarios y las glándulas viltelógenas forman un anillo en torno a cada par. Los testículos ocupan los espacios centrales del proglótidos o hacia los lados. El borde posterior de cada proglótidos tiene una serie de glándulas interproglotidias formadas por pequeños puntos en forma continua, limitado a la porción media. Los huevos tienen una forma semejante a un triángulo en cuyo centro tienen un aparato piriforme bien desarrollado; miden 56 a 67 micras de diámetro (Quiroz, 2007).

Moniezia benedeni (Moniez, 1879)

M. benedeni, se encuentra también  en  el intestino delgado de los rumiantes; difiere de anterior en que es más ancha, mide 2.6 cm y las glándulas interproglotidias están representadas por pequeños círculos en el borde inferior de los proglótidos con aspecto de cadena discontinua ocupando mayor longitud, prácticamente llegan a la altura de los pares genitales (Quiroz, 2007).

Ciclo evolutivo

Los huevos salen en las heces o en los proglótidos completos de los cuales son liberados al destruirse por acción física. Deben ser ingeridos por acaros coprófagos de la familia Oribatidae, género Galumna, Oribatula, Peloribates, Protoscheloribates, Scheloribates, Scutovertex y Sygoribatula, ahí se libera el embrión  y pasa a la cavidad general en donde se desarrolla un cistecercoide. Los huéspedes definitivos se infestan al ingerir pastiras contaminadas con estos acaros. En el tracto digestivo los acaros son digeridos y una vez libres los cisticercoides, evaginan, pierden la cola y se adhieren a la mucosa del intestino delgado para desarrollar su estróbilo. Después de 5 ó 6 semanas aparecen los primeros proglótidos grávidos; el periodo patente es de más o menos 3 meses (Quiroz, 2007).

Patogenia

Moniezia ejerce acción mecánica ocupando un espacio en el intestino que en su ausencia debe ser ocupado por alimento. Varios autores, consideran la acción irritativa de este parásito sobre todo tratándose  de especímenes de talla grande, cuya acción sobre la mucosa puede en parte explicar las manifestaciones de tipo entérico. A la acción toxica debida a la presencia y acción de los productos metabólicos del parasito o de la destrucción de proglótidos se les considera como responsables de las manifestaciones entéricas, así como los problemas nerviosos que llegan a presentarse (Quiroz, 2007).

Lesiones
Las lesiones de la forma crónica son anemia y caquexia, los edemas y la infiltración de serosas son discretas. En forma aguda, principalmente en animales jóvenes, las lesiones locales consisten en una inflamación más o menos importante en el intestino delgado; en algunos casos la enteritis puede tener aspecto verdaderamente exudativo y otras veces hemorrágico. La presencia de abundantes vermes hace posible su observación por medio de la serosa (Quiroz, 2007).

2.5.5.      Identificación de huevos de parásitos

2.5.6.      Recolección, técnicas y procesamiento de muestras y análisis de la información.

Toma de muestras y envío al laboratorio

Heces

Se debe intentar siempre que la recogida de heces se realice directamente del recto del animal, para evitar así posibles contaminaciones por nematodos de vida libre que se encuentran en el medio ambiente, dificultando a veces el diagnóstico coprológico.
Las heces se depositan en un frasco limpio con un algodón húmedo, o bien en bolsas herméticamente cerradas y en un ambiente de humedad. Si las heces están secas, no se pueden utilizar para diagnóstico, ya que los elementos de diseminación pueden estar deteriorados. Una vez realizada esta operación, se recomienda el envío rápido al laboratorio para su procesado.
Es muy importante que los botes o bolsas estén debidamente etiquetados, completamente limpios, herméticamente cerrados y se les incorpore una anamnesis completa de la explotación y/o del animal objeto de estudio (Universidad de Extremadura, 2010).

 EXAMEN COPROLÓGICO

Métodos de enriquecimiento (cualitativos)

c.       Flotación

Este sistema se basa en lograr la concentración de los elementos de diseminación (huevos, larvas y quistes) por flotación en un líquido de mayor densidad que ellos.
La densidad de los elementos de diseminación de los parásitos oscila generalmente entre 1,05 y 1,10. La densidad de las soluciones empleadas, no debe ser excesivamente alta para que no deformen los elementos parasitarios y para que no floten otras partículas sólidas presentes en las heces (Universidad de Extremadura, 2010).

Flotación en solución saturada de NaCl

Probablemente sea la solución más empleada y la que ofrece más ventajas. Tiene una densidad de 1,18 y se prepara hirviendo una solución en exceso de sal común durante unos minutos. Se deja enfriar, se filtra y se ajusta a la densidad indicada.

Técnica

– Se mezcla una pequeña cantidad de heces con solución saturada de NaCl en un vial de paredes rectas (Fig. 1, dibujo 1, 2 y 3).
– Con unas pinzas se disgregan perfectamente las heces (Fig. 1, dibujo 4).
– A continuación se agrega suficiente solución para que se forme un menisco convexo en la superficie del vial (Fig. 1, dibujo 5).
– Sobre este menisco convexo, se coloca un cubreobjetos con una superficie mínima de 18 × 18 mm, teniendo la precaución de evitar que se formen burbujas de aire en la superficie del líquido de flotación, o que floten porciones de heces sin disgregar (Fig. 1, dibujo 6). Si esto último resulta difícil de evitar, la suspensión de heces se puede realizar en otro recipiente y tras filtrarla mediante una doble gasa, se coloca en el vial mediante una pipeta Pasteur. 
– Se esperan 45 minutos y se recoge el cubreobjetos, manteniéndolo en posición horizontal para que no se desprenda la gota de solución salina que queda adherida al mismo. Con un movimiento suave se coloca sobre un portaobjetos (Fig. 2) y se examina a 40x y 100x con el diafragma cerrado. Debe examinarse sin dilación, ya que la solución salina de la preparación se cristaliza por completo en pocos minutos.
– Cuando se dispone de una centrífuga, la suspensión se puede centrifugar a 1.500 rpm durante 3 minutos. En los tubos de centrífuga se coloca un cubreobjetos de la misma manera que se ha descrito anteriormente. Se recoge el cubreobjetos, se deposita sobre un porta y se observa al microscopio. Para la investigación de Giardia, Chilomastix, etc., se colorea la preparación con lugol. Este procedimiento, si bien es más rápido, es menos preciso que el anterior(Universidad de Extremadura, 2010).


Indicaciones

Es la técnica más empleada en cualquier laboratorio de parasitología. Con ella se pueden observar la mayoría de los huevos y larvas de nematodos, los ooquistes de coccidios y algunos huevos de cestodos.
Sin embargo, no flotan los huevos de trematodos, los cestodos seudofilideos, ni las larvas de nematodos pulmonares, para los que habría que utilizar soluciones de mayor densidad.

Otras soluciones empleadas para métodos de flotación

Solución al 33% de Sulfato de Zinc (densidad de 1,33), solución al 35% de Sulfato Mag- nésico (densidad de 1,28), solución de N2O3 Na (densidad de 1,360), solución de sacarosa (densidad 1,2). Estas soluciones están recomendadas para el diagnóstico de las formas de diseminación de mayor densidad, como Fasciola hepática en rumiantes, Metastrongylus en cerdos, de Spirocerca lupi en el perro, etcétera(Universidad de Extremadura, 2010).

d.      Sedimentación

Se trata de concentrar los posibles elementos de diseminación existentes en las heces por simple gravedad.

Técnica

– Se mezclan varios gramos de heces con agua hasta que la disgregación sea completa.
– Se pasa la suspensión a través de un tamiz (doble gasa) en una copa de 500 cc y se llena seguidamente de agua hasta aproximadamente 2,5 cm del borde.
– Añadir 2-3 gotas de Azul de Metileno o Verde Malaquita (opcional). Esto teñirá los restos vegetales, pero no los elementos de diseminación parasitarios, facilitando en gran medida su búsqueda al microscopio óptico.
– Se deja reposar 30-40 minutos.
– Quitar el sobrenadante hasta la marca de 100 cc y volver a llenar con agua hasta el mismo nivel.
– Se repite el procedimiento hasta que el sobrenadante permanezca más o menos transparente (lo ideal es repetirlo 3 ó 4 veces).
– Para terminar este procedimiento, se elimina el sobrenadante y se examina el sedimento al microscopio. Para ello, se recogen al menos 9 gotas del sedimento con una pipeta Pasteur, las cuales se depositan en un portaobjetos y se les coloca un cubreobjetos, visualizándose al microscopio con el diafragma cerrado. También puede examinarse todo el sedimento restante a pocos aumentos en una placa de Petri, buscando en el esteromicroscopio (o un trichinelloscopio de pantalla) los huevos de Fasciola u otros elementos de diseminación de tamaño considerable.

Indicaciones

Se recomienda el método de sedimentación para el diagnóstico de quistes de amebas y ciliados, huevos de trematodos y de cestodos seudofilídeos, ya que por su elevado peso no se detectan por las técnicas usuales de flotación, anteriormente mencionadas.
Esta técnica tiene la ventaja de recuperar todos los huevos de helmintos, larvas de nematodos, y quistes de protozoos en condiciones de viabilidad y sin distorsión; no obstante tiene el inconveniente de consumir excesivo tiempo y concentrar muy poco las formas parasitarias; de tal forma, que es más difícil visualizarlas.
Los métodos de flotación y sedimentación son técnicas cualitativas de concentración que se complementan y se utilizan sistemáticamente ambas para el diagnóstico coprológico(Universidad de Extremadura, 2010).


Examen cuantitativo (método de mcmaster)

Sirve para realizar una estimación aproximada de la carga parasitaria, y por tanto se su posible significación clínica, a través del número de ooquistes, huevos o larvas por gramo de heces.
La cámara de McMaster consta de dos compartimentos independientes y abiertos lateralmente que están cubiertos por un cubreobjetos.
Cada compartimento tiene una altura de 0,15 cm y en el cubreobjetos tiene trazado un cuadrado de 1 cm de lado, dividido en calles para facilitar el contaje. Por tanto, el volumen que se examina de cada cámara es de 0,15 cc (volumen total de 0,3 cc).
Su procedimiento es como sigue:
– Suspender cuidadosamente 2 gramos de heces en solución saturada de NaCl hasta un volumen final de 60 ml (aproximadamente 58 ml).
– Filtrar la suspensión por una doble gasa, presionando finalmente sobre la malla. De esta forma, son eliminadas las partículas más groseras.
– Agitar suavemente la suspensión, para homogeneizarla perfectamente, con el objeto de distribuir uniformemente los elementos de diseminación.
– Inmediatamente, llenar con una pipeta los compartimentos de la cámara de McMaster, evitando que se formen burbujas de aire (Fig. 3).
– Colocar la cámara de McMaster en el microscopio, y dejarla reposar unos 5 minutos para que los elementos parasitarios floten y acumulen en la parte superior de la cámara.
– Enfocar a 40 aumentos (objetivo 4x) las líneas dibujadas en la parte superior de la cámara y centrar el campo en el extremo de la primera calle. Sin mover la cámara, cambiar el objetivo de 4x a 10x (100 aumentos) y ajustar el enfoque. No debe intentar enfocar la cámara a mayores aumentos, ni intentar enfocar su parte inferior, ya que podría romperla con el objetivo del microscopio. Sólo debe realizar ligeras correcciones de enfoque durante el recuento, tomando únicamente como referencia las líneas de la cámara. No intente enfocar partículas que vea borrosas cuando las líneas están bien enfocadas, ya que eso implica que están en un plano inferior de enfoque (y que por tanto no están en el parte superior de la cámara).
– Realizar el contaje siguiendo las calles o columnas marcadas en ambas cámaras. Como la suspensión de heces está en la relación 1 g en 30 cc (2 g en 60 cc), y se examina un volumen total de 0,3 cc, este contaje equivale al examen de 0,01 g de heces. Por tanto, la cantidad de elementos de diseminación por gramo de heces es la suma del contaje de ambos compartimentos multiplicado por 100.
– Si el número de huevos u ooquistes en cada calle es muy bajo, es conveniente repetir el contaje varias veces y obtener la media. Por el contrario si es muy alto y difícil de contar, se pueden contar una sola cámara, o sólo algunas calles, extrapolando el resultado a las calles restantes, o bien repetir el contaje diluyendo parte de la suspensión sobrante a un volumen apropiado según la intensidad de la infestación, y multiplicar el contaje final por ese factor de dilución (por ejemplo si diluimos la suspensión a examinar al 1/10, en contaje final se deberá multiplicar por 10).
Con este método, por tanto, el recuento mínimo es de 100 elementos de diseminación por gramo de heces. Esta sensibilidad suele ser suficiente en la práctica, dado que los contajes inferiores se corresponden a cargas parasitarias muy leves que no suelen tener significación clínica.
Si se requiere una mayor sensibilidad, un simple modificación consiste en duplicar el tamaño de la muestra de heces sin modificar el volumen final (4 g de heces en 56 ml de solución salina) por lo que el contaje de ambas cámaras se debe multiplicar por 50. Una ventaja adicional de esta modificación es que la suspensión de heces sobrante se puede emplear para rellenar unos viales con una pipeta Pasteur y realizar la técnica de flotación a partir del punto indicado en el dibujo 5 de la figura 1. Esto permite simplificar la rutina en el laboratorio, al aunar los primeros pasos de ambos métodos y poder realizar simultáneamente ambas técnicas, con el consiguiente ahorro de tiempo. Además, la flotación realizada de esta forma es preferible, ya que se parte siempre de la misma cantidad de heces, y gracias al filtrado se evita que algunas heces no se disgregan fácilmente en el vial o queden partículas gruesas que floten y dificulten el examen del cubreobjetos.
Para una mayor sensibilidad se ha descrito (FAO Animal Health Manual) otra modificación de este método cuantitativo con una sensibilidad de hasta 20 huevos/g heces, con la ventaja adicional de que tras la recogida y un procesamiento inicial, las muestras se pueden mantener refrigeradas a 4 °C hasta 1 semana sin que se altere el número de huevos en la muestra, lo que puede resultar conveniente cuando el número de muestras a procesar es muy alto. El procedimiento es como sigue:
– Pesar 4 g de heces y añadirle 56 ml de agua.
– Mezclar adecuadamente con una espátula y dejar reposar 30 minutos para su correcta homogeneización.
– Filtrar la mezcla a través de una gasa a un segundo vaso de precipitado e inmediatamente después verter 10 ml de esta solución a un tubo de centrifuga.
– Centrifugar 7 minutos a 1.200 rpm.
– Retirar el sobrenadante, teniendo cuidado de no remover el sedimento (en este paso se puede interrumpir el proceso, conservando estos tubos con el sedimento en el refrigerador, hasta 7 días).
– Añadir al sedimento 4 ml de una solución de flotación (solución salina sobresatura- da + glucosa) mezclando cuidadosamente usando una pipeta Pasteur.
– Finalmente, rellenar la cámara McMaster evitando la formación de burbujas y dejar 3-5 minutos para permitir la flotación de todos los huevos. Se cuentan el total de huevos y el resultado se multiplica por 20(Universidad de Extremadura, 2010).

2.6.            Marco conceptual

Prevalencia: Número de casos de una enfermedad que están presentes en una población en un momento dado (Dorland, 2010).

Incidencia: Número de casos nuevos de una enfermedad precisa en un periodo de tiempo determinado (Dorland, 2010).


III.             CONCLUSION

En conclusión los datos recolectados  servirán como una referencia para seguir las mismas metodologías para realizar mi proyecto de tesis y poder determinar la prevalencia de la Moniezia spp en ovinos.

En conclusión el control inadecuado de la Moniezia spp. Genera perdida económicas en los productores, esto se puede ver reflejado en el poco desarrollo de los ovinos  y se conoce con certeza la prevalencia de estos parásitos se puede realizar un control adecuado.


IV.             BIBLIOGRAFÍA

Aliaga, s.f. Posibilidades  del desarrollo de la crianza ovina en el Perú.

Dorland, 2010. Diccionario médico. McGRAW-HILL-INTERAMERICANA DE ESPAÑA.

Ensuncho et al, 2014. Prevalencia y grado de infección de nematodos gastrointestinales en ovinos de pelo en pastoreo de cuatro municipios de Córdoba, Colombia.


González et al, 2011. Prevalencia de parásitos gastrointestinales en ovinos sacrificados en un rastro de Tabasco, México.


Pulido et al, 2014. Pesquisa de parásitos gastrointestinales en pequeñas explotaciones ovinas del municipio de Toca, Colombia.

Quiroz, 2007. Parasitología y enfermedades parasitarias de a animales domésticos. México: Limusa,  2007. Pág.294-295.

Universidad de Extremadura, 2010. Manual Práctico de Parasitología Veterinaria. Colección manuales uex - 69 (E.E.E.S.).